Lesbos.

Lesbos es la tercera isla más grande de Grecia. Desde Turquía hay 20 kilómetros de mar por el sur y 10 kilómetros por el norte.

Cientos de personas e incluso miles llegan cada día a la isla griega de Lesbos huyendo de la guerra. Todas las carreteras que bordean la costa norte de la isla griega de Lesbos, es una panorámica salpicada por el color naranja de los chalecos “salvavidas” y el negro de las lanchas despedazadas.

Europa, Turquía, Frontex, Gobiernos e incluso mafias son los que pueden conseguir parar este drama y así erradicar los naufragios que día si y día también hay en la isla de Lesbos, son casi 3 horas de trayecto si las condiciones del mar no son buenas, 3 horas que miles de personas hacen casi a diario en lamentables condiciones.

Decenas de miles continúan llegando desesperados a Europa, huyen de la guerra y el hambre, la mayoría vienen de Siria, Iraq, Irán o Afganistán y en menor medida pero también llegan desde Marruecos, Argelia o Túnez.

Ni la ONU ni la Unión Europea están a la altura de la mayor crisis migratoria desde la Segunda Guerra Mundial. Niños, mujeres embarazadas, ancianos… todos abandonan sus hogares huyendo de las bombas y el hambre, han tenido que superar las dificultades que se han encontrado a cada paso y soportar las humillaciones en Turquía hasta llegar a Europa. Cada día la situación se complica un poco más y el futuro de estos migrantes que huye de los horrores de la guerra es más incierto.

Debemos recalcar que los que tampoco están a la altura son los países que se niegan a acoger refugiados.

 

Sobrevivir a las bombas, el siguiente paso es a las mafias:

En Estambul, las mafias se están lucrando con el drama de estas personas. Estas mafias llegan a mover entre millón y medio y dos millones de dólares al día, depende del flujo de personas, ya que se ha llegado a calcular que algunos días pueden llegar a ganar hasta cuatro millones de dólares. Todo empieza en el país de origen, hay familias que pueden llegar a pagar cifras abrumadoras por toda la travesía hasta llegar a Europa. En función de cómo este el mar algunos pagan entre 800 y 2000 por persona. Prometen viajes seguros donde no serán más de 20 personas por lancha, con chalecos homologados pero la realidad es otra. Una vez llegan al punto de salida son embarcaciones precarias, donde llegan a meter entre 50 y 70 personas hacinadas, la mayoría de las veces a golpes y con amenazas y para colmo con chalecos salvavidas no homologados que lo que hacen es absorber el agua y hundir a las personas que caen al Egeo perdiendo así su vida.

En Macedonia, los funcionarios habilitaron un tren para llevar refugiados que aumentó su precio de 5 euros hasta 25 por el mismo trayecto, en serbia cobran tres veces más por un billete de autobús a los solicitantes de asilo, en Italia las mafias se valían de cooperativas y organizaciones sociales para poder acceder a los lugares de tránsito de migrantes y en el estado turco y griego están los talleres de costura ilegales fabricando chalecos salvavidas falsos con materiales de pésima calidad.

 

El 29 de Noviembre de 2015 se firmaba en Bruselas un acuerdo migratorio entre la Unión Europea y Turquía donde buscaban que Ankara controlara sus fronteras y evitara con diversos incentivos y medidas de seguridad el paso masivo de refugiados hacia Europa, ponía al servicio 3.000 millones de euros durante dos años. Han pasado dos meses desde entonces, la puesta en marcha de esas medidas están por ver.

 

Puntos de Salida de Turquía y puntos de llegada a Lesbos.

_MG_5950

Grecia vive el mes más mortífero en la actual crisis migratoria, 370 personas han perdido su vida en el primer mes del año, 491 hasta el 5 de febrero, en el día de hoy son 35 personas las que han muertos en el mar o de frío. En enero del año pasado cerca de 1700 personas consiguieron llegar a Grecia, mientras que este año las llegadas por mar son de 74.676 personas, segun datos de la Organización Internacional para las migraciones (OIM)

Mediterranean_Update_05_February_2016

 

Missing_Migrants_Global_Map_5_February_2016

 

Deja un comentario